Galilei existe para que el trabajo de frontline (el que se hace de pie, sin escritorio, de cara a la operación) deje de sentirse como una condena y empiece a sentirse como un juego que se gana. Nadie debería odiar los lunes: ni el empleado que se levanta sin ganas, ni el dueño que carga el negocio solo.
Estrategia
/galilei-estrategia ADN
El propósito y la visión que ordenan cada decisión de marca.
Volverse el sistema operativo invisible que conecta a dueño, empleado y cliente en toda operación con gente de frontline, sin importar la industria.
En qué creemos
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Día uno
Actuamos con la energía, el hambre y la mentalidad del primer día, cada día. Sin importar cuánto crezcamos, seguimos curiosos, humildes y enfocados en aprender rápido y movernos con propósito. Mantenemos viva la chispa.
- 02
Dog food
Creemos tanto en nuestro producto que lo usamos nosotros mismos. Todos en Galilei entrenan con Galilei: eso nos ayuda a sentir lo que sienten nuestros usuarios, a arreglar lo que no funciona y a mejorar de forma continua. No solo construimos el producto, lo vivimos.
- 03
Justicia
La gente de frontline merece más que estándares mínimos: merece reconocimiento, respeto y oportunidades reales de crecer. Justicia en Galilei significa acceso: al desarrollo, a la retroalimentación, a las recompensas y a la dignidad, sin importar el rol, el idioma o la ubicación.
- 04
Coherencia
Somos consistentes en lo que decimos, en cómo aparecemos y en lo que entregamos. Desde el tono de voz hasta el diseño del producto y nuestras relaciones, la coherencia construye confianza. Adentro y afuera, valoramos la claridad, la alineación y el cumplimiento.
Cómo se comporta la marca
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Coach de tu lado, no juez.
Tu parce que te quiere ver crecer, no tu jefe que te evalúa.
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Juguetón con picardía.
El humor es herramienta de trabajo, no decoración.
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Cálido y optimista.
Alegría más confianza igual a amor. Siembra pertenencia y orgullo.
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Claro y sin corporativismo.
Habla como charla entre amigos, no como junta de oficina.
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Reflector, no protagonista.
Apunta la luz al esfuerzo del frontline.
La tríada de marca
Cada arquetipo trae su luz y su sombra. El equilibrio es lo que sostiene la confianza.
El Mago
DominanteTransforma lo aburrido en juego, el manual en hábito. Es el corazón del GaliEffect.
Vuelve visible una transformación que la gente creía imposible (un equipo que nunca usaría tecnología termina jugando 90% semanal); hace que el cambio se sienta sin esfuerzo.
Prometer magia que no se puede cumplir. Si se infla el "se hace solo", la marca queda como vendedor de humo. La garantía de reembolso al mes 3 es el antídoto.
El Héroe compañero
SoporteEstá del lado del que pelea la operación cada día. No es el héroe, es quien le da el mapa, las vidas extra y la porra.
Hace sentir capaz y acompañado al comprador agotado y al empleado invisible.
El rescatador que infantiliza. Si la picardía se pasa, suena condescendiente con gente que lleva años aguantando turnos duros.
El Bufón
TexturaEl humor, el toque paisa, los confetis, la irreverencia cálida.
Rompe la solemnidad del mundo corporativo, genera cercanía real.
No tomarse en serio cuando toca. Frente a una crisis o a un dueño que arriesga plata real, el chiste fuera de lugar destruye confianza.
El Bufón es para el frontline y el social. Con quien firma el cheque, el Mago y el Héroe compañero llevan la voz.
Golden Circle
Del porqué que nos mueve al qué que vendemos, sin saltarnos el cómo.
Creemos que nadie debería odiar los lunes. Hay 2.700 millones de personas que trabajan fuera de un escritorio. Sostienen el negocio cada día y merecen orgullo, crecimiento y alegría en lo que hacen.
Y el dueño que carga su negocio solo merece dejar de ser bombero para volverse líder de un sistema que corre solo. Cuando el trabajo se disfruta, todos ganan: menos rotación, negocios rentables, clientes que regresan.
Un win-win.
Galificación: Juega. Aplica. Desbloquea.
El empleado juega 2 minutos al día en operación, aplica en su turno y desbloquea recompensas reales solo cuando las métricas del negocio mejoran.
Premiamos la acción, no el aprendizaje.
No hay puntos por consumir contenido. La recompensa llega cuando el número se mueve.
Galilei hace el trabajo, no el dueño.
Sube el contenido, invita al equipo, gestiona la comunidad y los incentivos. No suma trabajo, lo quita.
Un sistema gamificado de capacitación, gestión de desempeño y fidelización para negocios con gente de frontline.
- Entrenamiento gamificado
- Reputación digital
- Inteligencia operativa
- Mystery Shopper como loyalty
- Talent pool con career path
El origen del método
2.700 millones de personas trabajan fuera de un escritorio.
Personal de frontline: cocina, mostrador, piso de tienda, servicio. Cada empleado merece encontrar orgullo, crecimiento y alegría en lo que hace.
Simón Duque + Yu-kai Chou, 2018.
Nuestro CPO empieza a trabajar con el experto número uno en gamificación del mundo. Diseñan más de 25 proyectos en 15 países con el Octalysis Framework: el método científico para entender la motivación humana en 8 core drives.
El problema no son puntos, medallas y trofeos.
La gamificación lleva años enfocada en PBL (puntos, medallas y tableros), pero los juegos malos también los tienen. La verdadera gamificación está en entender el porqué de la motivación humana, no en simular sus señales.
Play, Apply, Unlock.
Juegas 2 minutos al día. Aplicas lo aprendido en tu estación de trabajo. Desbloqueas recompensas reales cuando tu negocio empieza a mejorar sus métricas.
The GaliEffect.
El trabajo operativo se siente como un hobby. Equipos motivados, métricas que mejoran solas, clientes felices, dueños tranquilos. Un win-win que se contagia.
Historia
Cómo tres personas que casi no se conocían terminaron construyendo juntas.
En 2020, durante la pandemia, Diego González se hizo una pregunta difícil: ¿cuál es mi propósito? Tenía 29 años, había estudiado ingeniería civil y acumulaba nueve años de carrera exitosa. Por fuera todo se veía perfecto, pero Diego no podía verse continuando como ingeniero.
Tomó una decisión contundente: aprendió a programar. En menos de un año consiguió trabajo en la industria tecnológica. Fue un avance, pero tampoco lo llenó del todo. Recordó entonces cómo había sido el colegio para él: luchaba con la hiperactividad y le costaba concentrarse en clase, pero había un método que siempre le funcionó: aprender jugando, la gamificación. Lo mantenía motivado y hacía que estudiar fuera divertido.
Inspirado por eso, Diego se asoció primero con Mateo, su primer cofundador. Juntos crearon un juego de matemáticas para niños. Trabajaron casi un año, pero Mateo no pudo comprometerse al mismo nivel. Se separaron en buenos términos.
En ese tiempo, Diego tomó un curso de gamificación en línea dictado por Simón Duque, un compañero de colegio con quien casi no había hablado. Aunque se conocían poco, Diego quedó inspirado por el curso y empezó a aplicar lo que aprendía con sus primeros clientes. Simón se convirtió en su mentor. Un día, después de visitar juntos una fundación local, Diego supo que quería a Simón como cofundador. De camino a casa le preguntó simplemente: "¿Quieres armar Galilei conmigo?" Simón aceptó de inmediato.
Mientras tanto, Diego había empezado a ir a un box de CrossFit en Medellín, donde conoció a Andrés Motavita. Las conversaciones después de entrenar se convirtieron en viajes a casa hablando de todo menos de trabajo, hasta que Diego le preguntó a qué se dedicaba. Andrés respondió que era ingeniero de software, y Diego supo que había encontrado al socio perfecto. "Definitivamente deberíamos trabajar juntos", le dijo. Andrés se unió enseguida.
Al inicio Galilei tuvo cuatro cofundadores: Diego, Simón, Andrés y un cuarto socio. Pronto vieron que cada integrante necesitaba comprometerse al mismo nivel, y después de conversaciones difíciles, el cuarto cofundador tomó otro camino. Los tres restantes pudieron enfocarse por completo en lo que habían empezado.
Las primeras reuniones fueron en el apartamento de Diego, alrededor de la mesa del comedor, con pizarras llenas de ideas. Sin oficinas ni capital, solo convicción. Galilei tomó impulso rápido y organizó el evento de gamificación más grande de Medellín, con el experto mundial Yu-Kai Chou como invitado y más de 500 asistentes. Fue un hito que los puso en el mapa.
La gran oportunidad llegó cuando identificaron el problema de entrenamiento en los restaurantes de comida rápida: alta rotación, capacitación deficiente, necesidad urgente de un enfoque más humano. Poco después, Galilei fue aceptado en Techstars, un programa de aceleración de primer nivel. Significó empezar casi de cero, pero el equipo lo asumió como un reto. Hoy Galilei Learning trabaja con empresas como Chick-fil-A, haciendo que el entrenamiento sea efectivo y humano a través de la gamificación. Lo que empezó como una búsqueda de propósito se convirtió en una empresa que cambia la forma en que las personas aprenden.
Rol de la marca y territorio
Galilei juega como constructor de categoría y motor de doble adopción.
Es la marca producto que debe lograr dos cosas a la vez: que el comprador (dueño) la elija sobre manuales, hojas de cálculo o un LMS genérico; y que el usuario final (frontline Gen Z) la adopte voluntariamente en los primeros segundos, porque si el equipo no la usa, el comprador cancela.
Una sola marca, dos audiencias que no se pueden contradecir: al que firma se le habla de retorno y tranquilidad, al que la usa de juego y recompensa.
Lo que la marca debe lograr
Zero churn como prueba viva de la promesa.
Defender la categoría propia antes de que un competidor la nombre. Galilei no es "app de capacitación", es sistema operativo de desempeño de frontline.
Convertir resultados en relato. Cada caso Colombia es munición de marca.
Territorio
Galilei no compite en la categoría obvia (software de capacitación / LMS), donde todos hacen "zig" y la decisión termina en precio. El zag de Galilei es el territorio del desempeño que se siente como juego: el sistema que conecta entrenamiento con resultados de negocio y los premia.
Desempeño aplicado
Capacitación + métricas + recompensa real.
Adopción del frontline
Ser el único que el equipo de verdad quiere usar.
Si saben abrir WhatsApp, saben usar Galilei.
Segmentos prioritarios
Tres compradores por nivel de operación, y cuatro a los que conscientemente no les vendemos.
A quién sí
El dueño que vive dentro de la operación.
Uno o pocos puntos, sin RRHH, hace de todo. El comprador más numeroso y de venta más corta. UBS: compra cuando la herramienta hace la magia sola y no lo expone como incompetente.
El que responde por varias unidades.
Grupos multi-sede o multi-marca con alguien de operaciones. Mayor ticket, venta más larga, decisión más racional (pide datos, estandarización). Armas: zero churn y panel en tiempo real.
El que decide para toda la red.
Grupos grandes, asociaciones, aliados gremiales. Ticket alto y efecto palanca, pero la conversión del canal no está probada. Se explora con casos a gran escala, no se promete.
A quién no
- Negocios sin gente de frontline (equipos 100% de escritorio): no hay nada que entrenar ni medir.
- Quien solo quiere subir cursos (busca un LMS): contradice nuestro principio de premiar el resultado, no el consumo.
- Negocios sin el dolor (sin rotación, procesos parejos): no importa el tamaño, no hay nada que arreglar.
- Quien no quiere mostrar sus datos: sin data no hay prueba de impacto.
Mapa perceptual y posicionamiento
Cómo se ve el campo de juego y dónde queda Galilei. Validado con investigación de mercado · junio 2026
Beekeeper / LumApps. Conectan al equipo, no entrenan ni miden desempeño.
Premia resultado, el proveedor gestiona la adopción. Opus es el vecino más cercano, a vigilar.
Wisetail, SC Training. Premian completar el curso y el cliente monta y mantiene todo.
Axonify, Centrical. Premian resultado pero son caros, corporativos y su gamificación son puntos y medallas.
El cuadrante de arriba a la derecha no está vacío: Axonify y Centrical ya reclaman "del aprendizaje al desempeño". Lo que vuelve a Galilei categórico es un tercer eje que ningún competidor cruza a la vez: el frontline lo usa porque quiere (recompensa real, no puntos simbólicos) y cabe en el bolsillo de un dueño de un solo punto. El competidor real del dueño-operador no es el software enterprise: es "no hacer nada" y "ya pago el software de turnos".
Statement de posicionamiento
Una versión para cada audiencia comercial. Misma promesa, distinto dolor.
CorePara el dueño que siente que su negocio se cae si él falta un día y vive apagando incendios, Galilei es el sistema operativo de desempeño de frontline que vuelve la capacitación un juego de 2 minutos que el equipo sí usa y que mueve ventas, reviews y rotación, porque solo premia cuando los números del negocio mejoran y Galilei lleva todo, no el dueño.
CrecimientoPara el responsable de operaciones que pelea contra la entropía de que cada punto haga las cosas a su manera, Galilei es el sistema que estandariza el desempeño con datos en tiempo real que demuestra con cifras que el proceso es idéntico en cada sede, sin sumarle trabajo, porque prueba el impacto con panel en vivo y mantiene zero churn en 100+ ubicaciones.
Pilares
Los cuatro principios que guían cómo pensamos, construimos y nos relacionamos.
Día uno
Actuamos con la energía, el hambre y la mentalidad del primer día, cada día.
Sin importar cuánto crezcamos, seguimos curiosos, humildes y enfocados en aprender rápido y movernos con propósito. Mantenemos viva la chispa.
Dog food
Creemos tanto en nuestro producto que lo usamos nosotros mismos.
Todos en Galilei entrenan con Galilei. Eso nos ayuda a sentir lo que sienten nuestros usuarios, a arreglar lo que no funciona y a mejorar de forma continua. No solo construimos el producto, lo vivimos.
Justicia
Creemos que la gente de frontline merece más que estándares mínimos: merece reconocimiento, respeto y oportunidades reales de crecer.
Justicia en Galilei significa acceso: al desarrollo, a la retroalimentación, a las recompensas y a la dignidad, sin importar el rol, el idioma o la ubicación.
Coherencia
Somos consistentes en lo que decimos, en cómo aparecemos y en lo que entregamos.
Desde el tono de voz hasta el diseño del producto y nuestras relaciones, la coherencia construye confianza. Adentro y afuera, valoramos la claridad, la alineación y el cumplimiento.

